Martina McFly nació una vez y a partir de entonces muchas otras. Tiene la capacidad de desdoblarse y viajar en el tiempo. Puede darse el caso de que la veas sentada en un banco de la Plaza de España de Cádiz en 2024, pero su esencia se encuentre unos años atrás. La poesía es para ella el conjuro que le permite conectar consigo misma y situarse de nuevo en la línea del tiempo.
El miembro fantasma (Asimilando en tres actos), es un intento de ordenar lo aprendido en los viajes de ida y vuelta que ha experimentado en los últimos cinco años y un tributo al Amor con mayúsculas.