A veces las grandes historias empiezan con una mala decisión y cinco bichos sueltos.
Hace setenta años, en el Puerto de Cádiz, alguien decidió abandonar un mono, dos avestruces y dos chacales. No era el comienzo de un documental de La 2, era simplemente gente siendo gente: “ya nos apañaremos”. Lo que nadie sospechaba es que ese pasaje inicial iba a terminar convirtiéndose en una de las joyas de Jerez: el Zoobotánico.
El Ayuntamiento vio el marrón, lo convirtió en oportunidad y dijo: “pues pa’ Jerez”. Los animales acabaron en los Jardines de Tempul y allí, casi sin querer, empezó a latir algo que ni nombre tenía pero que ya pedía futuro. Un zoo chiquitito, improvisado, un “zooíto”, como lo llamaba su padre adoptivo: Alberto Durán.
Y aquí entra en escena el otro protagonista de esta película: Fulgencio Arias, periodista, jerezano del 73, cuatro hijos y una paciencia de santo. Este hombre ha pasado seis años entre legajos, polvo y archivadores del Ayuntamiento para responder a una pregunta que nadie se había tomado en serio:
“¿Pero esto del Zoobotánico… cómo empezó exactamente?”.
ARTÍCULO DIARIO DE JEREZ: https://www.diariodejerez.es/jerez/historia-zoobotanico-jerez-libro-origen-alberto-duran-fulgencio-arias_0_2005219764.html
Unos tipos traen cinco animales para venderlos a los zoos importantes de la época. En España solo había dos: Madrid y Barcelona. Nadie compra el pack. Nadie. Ni el mono, ni las avestruces, ni los chacales. Y en algún despacho alguien dice la frase que sostiene media historia de Andalucía:
—Bueno, pues pa’ Jerez.
Y allí van. A los Jardines de Tempul. Como quien se quita un marrón de encima y, sin saberlo, le regala a una ciudad un futuro que ni se imagina.
ARTÍCULO LA VOZ DEL SUR: https://www.lavozdelsur.es/ediciones/jerez/cinco-animales-mas-400-especies-libro-revela-nacimiento-zoobotanico-jerez_345822_102.html