Esta historia ilustra cómo las ondas de la radio pueden sembrar afinidades que germinan en una amistad eterna, un libro y un reencuentro.
A veces, las grandes historias empiezan con un café, un disco y un micrófono encendido. Eran los años 70. Radio Jerez estaba ubicada entonces en la calle Caracuel. Juan Antonio, un joven oyente de Cádiz (porque en Cádiz se escuchaba muchísimo Radio Jerez) llamaba al programa de Antonio Rodríguez Liaño, un locutor con fuerte relación con su audiencia.
La conversación se convierte en encuentro y, desde ahí, en una complicidad musical que acaba en un libro. Un libro dedicado a Les Luthiers que les ha vuelto a unir tras muchos años.
Les Luthiers y el Carnaval de Cádiz
Cuando el humor se mezcla con la música y se ‘juntan’ uno de Jerez y uno de Cádiz pasa algo raro: se forma una amistad que no las borra ni el paso del tiempo, aunque se hubieran grabado en cintas de casete.
Mensaje de Jorge Maronna
